Ampliar la gama de oficios para dopar la economía


Un joven sierra una tabla de madera.
La COSUDE permite a numerosos jóvenes que no han terminado su escolaridad obligatoria comenzar una formación técnica. © COSUDE SDC

La COSUDE dedica desde 2012 un programa específico a los jóvenes ruandeses. Reforzando la calidad de diversas escuelas profesionales de Ruanda, la COSUDE pretende que los jóvenes estén mejor preparados para responder a las necesidades de la economía del país que tiene que diversificarse para crecer. La intervención de la COSUDE contribuye asimismo a la integración profesional de los más desfavorecidos.

  

Región/País Tema Período Presupuesto
Grandes Lagos
Ruanda, Provincia del Oeste
Formación profesional
Empleo y desarrollo económico
Salud
Formación profesional
Creación de empleo
Fortalecimiento del sistema sanitario
01.05.2012 - 31.01.2016
CHF 9'740'000

Como en muchos otros países africanos, hay un gran número de jóvenes en Ruanda. Los menores de 15 años, representan el 40% de la población. Y si la capital, Kigali, sorprende por su modernidad más de veinte años después del genocidio, es evidente que no todos los jóvenes ruandeses procedentes de las zonas rurales pueden encontrar allí un puesto de trabajo. Al mismo tiempo, las superficies cultivables disponibles empiezan a no ser suficientes para una población que experimenta un fuerte crecimiento cada año.

Ruanda necesita urgentemente por lo tanto diversificar las salidas profesionales ofrecidas a todos aquellos que tienen edad de trabajar.

Partiendo de esa base, la COSUDE ha decidido aportar su ayuda al sector de la formación profesional y técnica en Ruanda, en colaboración con la Workforce Development Authority, una entidad que depende del Ministerio ruandés de educación. El proyecto favorece a dos tipos principales de beneficiarios:

  • a los adolescentes que aspiran a una formación técnica después de haber terminado – o no – la escuela obligatoria;
  • a los grupos de población que a veces viven al margen de la sociedad: mujeres, combatientes desmovilizados, huérfanos, etc.

Intervención centrada en los más desfavorecidos

En los dos casos, el proyecto pretende dotar a los aprendices de competencias técnicas de calidad. Estas competencias tienen que corresponder en la mayor medida posible a la economía del país. La colaboración de la COSUDE con la Workforce Development Authority se suma a las contribuciones de otros proveedores de fondos, pero a diferencia de ellas se caracteriza por una intervención directa en el terreno que beneficia a las poblaciones rurales y, en particular, a los más desfavorecidos.

Hasta la fecha, se han elaborado, en estrecha colaboración con el sector privado local, siete nuevos planes de estudio básicos (albañilería, electricidad, carpintería, soldadura, fontanería, mecánica del automóvil y hostelería). Se han construido y equipado cinco centros de formación profesional (Vocational Training Centers) en la provincia del oeste de Ruanda. Estos centros, operados por el Estado desde su apertura en 2014, han formado hasta hoy a casi 3000 jóvenes, de los cuales 830 han podido encontrar un empleo en su ámbito de especialización.

El proyecto permitirá paralelamente a un total de veinte estructuras de formación informales desarrollar una oferta de enseñanza concebida para facilitar la reintegración profesional de los ruandeses desatendidos. La reintegración de estos últimos pasa por diversas actividades de sensibilización seguidas de talleres de formación de base. Por último, el proyecto va también dirigido al cuerpo docente. A unos cincuenta instructores se les ofrece un servicio de formación continua para reforzar sus competencias técnicas y pedagógicas.

Valorizar el capital humano

De manera general, el proyecto tiende a estandarizar y sistematizar los vínculos entre las instituciones de formación y los actores económicos creadores de empleos. La intervención de la COSUDE en el sector de la formación se inscribe dentro de una estrategia de valorización del capital humano definida por el gobierno ruandés para hacer que Ruanda se convierta en un país emergente hacia el año 2020. Como no tiene acceso al mar ni importantes recursos naturales, el país deberá apostar ante todo por la formación cualificada de su población para atraer las inversiones exteriores y promover mercados que vayan más allá de las meras actividades agrarias. Desarrollar el sector privado garantiza una perspectiva de crecimiento económico sostenible y este crecimiento contribuirá a reducir la pobreza.

La intervención de la COSUDE,  llevada a cabo por la organización suiza Swisscontact, se extenderá en una segunda fase a la provincia fronteriza de Kivu del Sur (República Democrática del Congo), así como a Burundi, si la situación política lo permite.