Niños refugiados sirios son acogidos por sus compañeros de clase jordanos

Proyecto terminado
Niños jugando en el patio de recreo.
Tal como se ha hecho en la escuela mixta AlNahdah (en la zona de Amán), los edificios escolares han sido renovados por dentro y por fuera. © COSUDE DDC

La COSUDE colabora con el Ministerio de Educación jordano en la rehabilitación de las escuelas públicas en el norte del país. Los edificios renovados permiten a un gran número de niños refugiados sirios asistir a la escuela junto con sus compañeros de clase jordanos. Tras la rehabilitación de las primeras 29 escuelas, el programa se ha ampliado a otros 28 edificios.

Región/País Tema Período Presupuesto
Jordania
Educación
Migración
Primary education
Desplazamiento forzado (refugiados, PDI, trata humana)
01.11.2014 - 29.02.2016
CHF 1'200'000

Desde junio de 2012, gracias al apoyo de la COSUDE se han rehabilitado 29 escuelas, principalmente en el norte de Jordania y en los barrios de Ammán, donde hay muchos refugiados sirios. Las escuelas han sido amuebladas y renovadas conforme a criterios favorables a los niños, que incluyen la mejora de las instalaciones sanitarias. Ello ha permitido que 25.000 alumnos jordanos y sirios de entre 9 y 17 años de edad puedan disfrutar de un entorno pedagógico normal.

La segunda fase del proyecto, actualmente en curso, abarcará un nuevo grupo de 28 escuelas públicas. Para ello, la COSUDE trabaja en estrecha cooperación con el Ministerio de Educación jordano, que está haciendo frente a esta situación extremadamente crítica.

Más de medio millón de refugiados
La crisis siria tiene muchas repercusiones negativas para el sector educativo jordano, tales como el hacinamiento en las aulas debido a la llegada de alumnos procedentes de Siria. Desde el inicio de la crisis, más de medio millón de sirios han huido a Jordania, de los cuales por lo menos la mitad son niños y jóvenes. Muchas escuelas están siendo utilizadas como refugios temporales para albergar a los refugiados y muchos chicos no asisten a la escuela desde hace meses. Habida cuenta de la crisis actual y de sus consecuencias a largo plazo, se prevé que los refugiados permanezcan en Jordania durante un período de tiempo considerable. Por consiguiente, la integración de los jóvenes sirios en el sistema educativo es una prioridad.

Los entornos sanos, protectores y adaptados a las necesidades de los niños, creados gracias a los esfuerzos de rehabilitación apoyados por la COSUDE, proporcionan un alivio muy necesario. Por otra parte, el suministro gratuito de carteras y material escolar reduce la carga financiera de las familias y previene el trabajo infantil.

“Todo brilla y resplandece”
Bushra, una joven refugiada de Daraa (una ciudad ubicada en el suroeste de Siria cerca de la frontera jordana), se muestra entusiasmada con la escuela renovada, donde puede volver a estudiar: “Estoy muy feliz en la escuela: ¡es tan bonita, todo brilla y resplandece!”.

Mahmoud Khatib, el director de una escuela para varones en Ramtha, también se deshace en elogios al proyecto: “Nuestra escuela ha sido objeto de importantes obras de remodelación: la rehabilitación del sistema de calefacción central y de la red eléctrica y la renovación de las instalaciones sanitarias han mejorado el ambiente general de la escuela. Asimismo, hemos llevado a cabo una campaña de concienciación de los alumnos implicándolos en el mantenimiento de la escuela en buenas condiciones”.

Una creciente necesidad
Partiendo de esta experiencia positiva, la COSUDE ha decidido proseguir el proyecto y extender las obras de rehabilitación a otras 28 escuelas públicas con el fin de beneficiar a 24.000 estudiantes. Estas obras se volverán a llevar a cabo en colaboración con el Ministerio de Educación jordano y serán cofinanciadas por el Principado de Liechtenstein.

La COSUDE y las autoridades jordanas han identificado conjuntamente el segundo grupo de escuelas que serán rehabilitadas. La selección se ha hecho sobre la base de un banco de datos recientemente establecido con el apoyo de la COSUDE sobre el estado de las escuelas.

Compasión por sus compañeros de clase sirios
Otro aspecto positivo es que la integración de los alumnos sirios se está llevando a cabo sin incidentes importantes. En la escuela Lamees Binamro en Ammán, a ninguna niña jordana parece molestarle tener que hacer sitio en la escuela para sus nuevas compañeras. “Tuvimos, por supuesto, que adaptarnos a su presencia, pero nos interesa escuchar sus historias y sentimos compasión”, explica Renad Abu-Jamous de 17 años de edad.

Khwla Al-Zobedi, la directora de la escuela, empezó a matricular a alumnas sirias cuando la escuela cercana para niñas procedentes de Siria agotó su capacidad de acogida. “Al principio, estaba un poco preocupada, pero las estudiantes sirias han resultado estar muy motivadas y ser muy aplicadas, y sus compañeras jordanas aprecian esta actitud”. La educadora explica además que muchos padres sirios están muy contentos de matricular a sus hijas en su escuela: “Quieren que estudien en un entorno seguro”.